La palabra almogávar

La palabra almogávar etimológicamente proviene del árabe Al Mugawir (Conjunto de personas que realizan incursiones en territorio enemigo). Los primitivos almogávares vivían en lugares alejados de las ciudades generalmente en zonas montañosas del Pirineo aragonés y catalán lo que les permitía tener un amplio conocimiento del territorio circundante para la realización de ataques por sorpresa a las poblaciones musulmanas establecidas en los diferentes valles.

Eran un grupo caracterizado por unas sobrias costumbres castrenses, con una organización militar inusual, eran los propios soldados los que elegían a sus jefes con unos estrechos lazos personales y de parentesco, un armamento ligero y funcional (jabalinas u azconas y cuchillos) y una peculiar táctica de combate, todos estos ingredientes fueron la base de una serie de campañas militares en las que no conocieron la derrota.

Los almogávares son denominados, el Cuerpo de Infantería de Élite de la Corona de Aragón, entre los siglos XIII y XV. Las siguientes palabras del cronista y líder almogávar Ramón Muntaner “Rapidez en las decisiones y en los movimientos que desorientan a los enemigos, sumisión personal a todas las inclemencias y fatigas, dureza y persistencia de la acción que no dejan respirar al adversario”definen a la perfección lo que fueron los míticos almogávares. No existe duda alguna de que fue el monarca aragonés Jaime I “El Conquistador” el impulsor de la utilización a gran escala de los almogávares, acompañaron al rey durante la conquista del Reino de Valencia y también participaron en la toma del Reino de Sicilia junto a Pedro I “El Grande” en plena fase de expansión de la Corona Aragonesa, llenando así el Mediterraneo de estos rudos soldados, de barba crecida, vestimenta descuidada provenientes de las montañas del noreste peninsular.

Carta a los reyes magos…

Sí para empezar ya sé que es tarde para enviaros la carta pero a ver, supongo que con esto de las redes sociales la llegaran a leer. Ustedes me preguntaran que qué tal me he portado este año ¿no? Pues a ver en este año me he debido portar mal, muy mal, tal como me ha ido el año pero bueno si les soy sincero creo que tan malo no soy.

Yo les escribo porque alguien me dijo que no había que perder jamás la ilusión y como en el fondo de mi, sigo siendo niño pues eso, aquí estoy escribiéndoles, a todo esto la gente de por aquí está intrigada por saber de qué parte de Andalucía, porque eso de que, son ustedes de Tartessos no aclara nada, aun no se sabe ni donde estaba eso que denominan Tartessos, para mí que ustedes, Melchor y Gaspar son de Tarifa y a Baltasar lo recogieron cuando llegó en una patera pero bueno es la idea que yo me he hecho.

A ver, que me desvío del tema, sí yo en si para mí no voy a pedir nada, porque quizá no lo merezca, además lo que yo deseo con todas mis fuerzas desde hace tiempo, ustedes a pesar de ser magos, no me lo pueden traer y además creo que es imposible. Pero sí quisiera acordarme de toda la gente que está o ha pasado por mi vida en algún momento de la misma, y cuando digo toda, es toda, sí créanme porque no soy rencoroso, sí aunque tengo pinta de animal, en el fondo soy un sentimental. Para toda esa gente les quiero pedir toda la felicidad del mundo, sí porque seguro que la necesitan y la merecen, ya sí les pueden ustedes traer algo “material” que a ellos les guste pues mucho mejor porque seguro que lo merecen y les hará ilusión (preciosa palabra esta), ustedes son magos y no hace falta que les diga quienes son los que especialmente me estoy acordando de ellos.

Quería comentarles también el caso de mi tierra, de Los Pedroches, que andamos ahora un poco jodidos con el tema del Sector Lácteo, con la “buena leche” que hacemos aquí, espero que vuestras majestades puedan interceder para ayudar a esta tierra y que esa leche no acabe convirtiéndose en “mala leche” de los habitantes de esta preciosa comarca.

Podría referirles el caso de un amigo mío, David, al que durante años se les olvidó traerle una consola que él deseaba tanto, pero bueno, eso pasado está. Lo que sí quiero hablarles es de Andrés, Álvaro, Cristina, Carmen, Héctor, Arabia, Francisco, Javier, Ángel, Loreto, Claudia, etc. (Seguro que se me olvidan varios y espero que me perdonéis), ellos son los verdaderos protagonistas de un día como hoy. Ellos son los hijos/as de gente que aprecio mucho, los que han crecido conmigo desde niños, espero que con esas personitas os portéis bien y les podáis traer todo lo que os ha pedido para que la ilusión reine en ellos en días como hoy por siempre.

Bueno, esto se va alargando ya demasiado y he de enviarla con urgencia para ver si puede llegar, ya me volveré a poner en contacto con ustedes sí algún día tengo hijos, que tal y como se ha puesto la cosa, ya lo descarto, aunque me haría una ilusión tremenda (otra vez esta palabra), así podría volver a vivir estas fechas como cuando era pequeño y lucía unos rizos tremendos.

Atentamente: “Uno que seguirá teniendo siempre una parte de niño”.